En MalÃ, Tombuctú

En la región de Ãfrica occidental, se encuentra Tombuctú, una mÃtica ciudad de la República de MalÃ. Muy cerca del rÃo NÃger, se la conoce también por otros nombres como Timbuktu y Tumbutu. De cualquier manera, este lugar sorprende por su belleza arquitectónica y su rica historia.
En la antigüedad fue el punto de entrada al desierto del Sahara, y lugar donde se reunÃan las caravanas de los camelleros Tuareg. En la actualidad, los turistas realizan expediciones que recorren los mismos trayectos.
Si bien ahora es posible acceder a sus instalaciones, durante siglos el acceso a personas que no pertenecieran al Islam estuvo prohibido, quizás por ello se tejieron sobre ella tantas leyendas y mitos sobre su esplendor.
Alexander Gordon Laing, fue el primer explorador europeo en ingresar a ella, pero pagó con su vida el haber visto la ciudad prohibida. A poco de llegar de incógnito lo obligaron a marcharse y murió en el camino a casa. René Caillé, un explorador francés, tuvo más suerte y luego de entrar pudo volver para contar lo vivido.
La muralla de 5 kilómetros de largo y construida en el siglo XIV, es uno de los lugares más atractivos. Sus mezquitas también cuentan con gran popularidad, entre ellas Djigareiber, que significa la grande, es la principal. Fue construida por mandato del emperador Kankan Moussa en 1350 y realizada por el arquitecto granadino Ishaq es-Saheli. Esta es la única mezquita en la que está permitida la entrada de turistas no musulmanes.
Samkore, es otra de las mezquitas de ostentosa belleza, y funciona a su vez como universidad islámica. Sidi Yahaya es la tercera en importancia y forma parte también de la Universidad de Tibuctó.
La suma de todos estos auténticos edificios, hacen que sea una maravilla de la humanidad, aunque forma parte también de la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, ya que la desertificación de la zona, con arena que llega a la ciudad por el viento, destruye la vegetación y los recursos de agua, a la vez que las estructuras históricas de la ciudad.
