Turismo extravagante 3: la “Zona Cero” en Nueva York

Hablaremos de uno de los lugares más mencionados desde fines del año 2001, más exactamente a partir del 11 de septiembre de ese año. Nos referimos al sitio donde antes se encontraban los famosos edificios del World Trade Center, las populares Torres Gemelas de Manhattan, que se derrumbaron tras los lamentables atentados del 11-S. Desde hace unos años, el lugar se ha convertido en un destino turístico más, punto de afluencia para visitantes de todo el mundo.
El término Zona Cero surge como traducción de la expresión inglesa “Ground Zero”, y su primera aplicación se dio tras los bombardeos nucleares a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial. El Diccionario de Inglés Oxford define esta expresión como el espacio de suelo o tierra que se encuentra en el epicentro de una explosión de bomba, y especialmente si se trata de un arma de tipo nuclear. Durante mucho tiempo este término había quedado en desuso, pero lamentablemente recuperó su lugar en la lengua tras los atentados terroristas en Nueva York, y ahora se utiliza para denominar el terreno donde se encontraban las Torres Gemelas.

Tras los atentados del 11-S, mucho tiempo tomó para que el lugar recuperara un poco su antigua organización, si bien aún queda un enorme vacío por el espacio que antes ocupaban las gigantes torres. Actualmente, en el solar apenas quedan las bases de construcción de dichos edificios, tras los trabajos para remover todos los escombros causados por su derrumbe, por lo que en realidad no hay mucho paisaje para ver más que el resto de la ciudad. De todos modos, se han constituido varios lugares como puntos estratégicos de memoria colectiva, y la organización “Tribute WTC Visitor Center” ha preparado rutas guiadas que se realizan todos los días, para los turistas que deseen más información sobre aquellos sucesos tan importantes y trágicos del año 2001. Además, los visitantes tienen la oportunidad de verificar la historia desde el punto de vista de los que debieron vivirla en carne propia.

Durante los más de 6 meses que llevó despejar completamente la zona de los escombros de las torres, el gobierno de la ciudad de Nueva York exhortaba a los ciudadanos a que acudieran a la zona, para que así se pudiera asimilar mejor el desastre. Plataformas especiales de observación fueron construidas para que mucha gente tuviera acceso a ver las tareas de limpieza, y más de un millón de pases fueron emitidos para que turistas de otros sitios también tuvieran oportunidad de observar.

En la actualidad, se están realizando trabajos de planificación en la Zona Cero, con miras a la construcción de una nueva y gigantesca torre, de 541 metros de alto, que ya ha sido bautizada como “Freedom Tower”. Ya se están construyendo sus cimientos, con pilares de más de 21 metros de profundidad. Desde el año 2004, yace en la zona la piedra angular de dicho edificio, con unas 20 toneladas de peso, que pasa un poco desapercibida en medio de los trabajadores y los vehículos de construcción que constantemente ocupan el lugar. Dicha piedra cuenta con una inscripción que reza: “Para honrar y recordar a aquellos que perdieron sus vidas en los ataques del 11 de septiembre del 2001, y como tributo al espíritu de la libertad que perdura. Julio 4, 2004″.

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