Rambla de Carrasco Zona residencial de Montevideo

Sobre la rambla Republica de México que recorre Punta Gorda se encuentra escondida, entre dos prolongaciones rocosas, la playa Carlos Gardel.
Quedan a tras las altas construcciones y dominan el paisaje las hermosas residencias rodeadas de amplios jardines. Luego de la curva marcad por la Punta Mansa, el recorrido pasa a ser rectilíneo acompañando una extensa playa que culmina en el arroyo Carrasco.
La rambla se ensancha a la altura de la avenida Bolivia dejando paso a un ancho cantero central. El hotel Cottage ubicado sobre la rambla, típica construcción de la primera mitad de este siglo, formó parte de la hoteleria que caracterizó el balneario de Carrasco en al década de 1940.
Esta zona, hoy integrada a la ciudad de Montevideo, originalmente surgió como un destino de playa de gran categoría. El Doctor Alfredo Arocena soñó con ese balneario desde fines del siglo pasado, a partir de su viaje inicial a la costa de Flandes. Se comenzó a gestar así la Sociedad Anónima Balneario Carrasco que urbanizaría un área de 126 hectáreas. Su acceso principal de monumentales características, estaba ubicado sobre la avenida Bolivia y flanqueado por un triple par de pilones de estilo neoclásico ornamentado con emblemas que canalizaban el tránsito vehicular y el peatonal.
Al presente la zona residencial que lleva su nombre posee una excelente calidad ambiental y dispone de normativas expresas para preservar sus características de ciudad jardín.
El hotel Casino Carrasco se alza junto a la playa en la intersección de la rambla Republica de México y la avenida Alfredo Arocena punto central del planteo original de la zona. Esta construcción que aguarda recibir al turismo internacional, presenta características eclécticas que lo acercan al clasicismo y al barroco.
En su entorno se encuentran estatuas y grupos artísticos traídos desde Francia, algunos de los cuales se han adosado al edificio central.
Frente a la costa se ubica chalés característicos de la zona con su aire europeo de la Belle Epoque. En la calle Arocena y sus alrededores se hallan varias opciones gastronomitas de primera línea. En las cercanías de la rambla por la calle Gabriel Otero se encuentra la pequeña iglesia Stella Maris, rodeada de jardines, es una construcción sencilla que resulta sumamente cálida
La rambla muestra una amplia play donde se puede disfrutar de un atardecer en al costa
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