El Tíbet, y su monte Everest

Situada en Asia central al suroeste de China, se encuentra la región autónoma del Tíbet. Su capital y la ciudad más poblada es Lhasa, y cuenta con varios monumentos de valor histórico.
Pero el Tíbet se destaca por poseer entre otros atractivos naturales, la cordillera del Himalaya, la más alta del planeta, siendo su punto más alto el monte Everest, que linda con Nepal.
El Tíbet contiene en sus tierras una rica historia de familias nobles, terratenientes y monasterios budistas, por lo menos hasta el siglo X en que era un país independiente, ya que luego fue dominado en el siglo XIII por el Imperio Mongol. Estas tierras fueron desconocidas en el mundo hasta ese momento, incluso el primer europeo en conocer el Tíbet fue António Andrade en el SXVII, cuando logró atravesar el Himalaya y llegar al Tíbet.
En tu viaje podrás apreciar varias especies animales propias de esta región, pero sin lugar a dudas los de mayor interés son el panda rojo y el oso panda gigante, ambos en peligro de extinsión. Podrás practicar apasionantes trekkings y disfrutar de una bellísima vista desde el monasterio Rongbuk, a 5000 metros de altura. Otro de los lugares que deberás visitar es el monte Kailas, el más sagrado para sus pobladores.
Es importante tener en cuenta, que deberás incluir en tu dieta grandes cantidades de calorías debido a la altura. Los tibetanos cuentan con una variedad gastronómica que incluye grasas y proteínas, por ejemplo la tsampa, que es una harina de cebada tostada, y el té llamado Chas, que consiste en té con sal y mantequilla de yakorma . Ambos forman parte de la alimentación diaria de los nómades tibetanos y son alimentos ricos en valor calórico. Pero en tu estadía tendrás la oportunidad de degustar otros platos típicos, como el thug-pa que es una sopa a base de verduras, pasta y carne, o pobrar unos exquisitos momos, que es pasta rellena de carne.
El increíble paisaje, con su flora y fauna particulares sus milenarias ciudades y tradiciones, hacen del Tibet un destino interesante.
