Gastronomía exótica en China

Si un turista viaja a otro país con una cultura completamente diferente a la suya, no sólo espera conocer maravillosos lugares y atrayentes monumentos o edificaciones, sino que además de alguna manera el recorrido invita a un viaje etnológico que pretende conocer más a fondo aquella cultura sobre la que no se sabe más que lo visto por televisión. El folklore popular puede verse en la calle, en el metro, en las relaciones sociales y también en la gastronomía.
Si nuestro recorrido lo estamos llevando a cabo por China, nada mejor que sentarse en algún banco de la plaza de Tianamen para observar y conocer las costumbres locales. Porque en ese punto de Pekín los platos gastronómicos se transforman en exóticas propuestas: insectos y más insectos.
Los hay en todas las formas y tamaños; desde orugas hasta gusanos de seda, escorpiones, estrellas y caballitos de mar, entre tantos otros. Si se es una persona valiente quizá no sorprenda sentir las patas de los insectos, que aún vivos serán el objeto de degustación de los comensales de paso, que circulan por la plaza. Otro de los lugares reconocidos en el que se pueden degustar estos manjares locales es en el mercado nocturno de Donghuamen, sobre la calle DongHuaMen.

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