Vuelve la magnificencia de las cataratas del Iguazú

La intensa sequía que se venía registrando durante los últimos meses al sur de Brasil había surtido evidente efecto en las famosas cataratas del Iguazú, generando repercusiones de todo tipo en su flora y su fauna. Obviamente, también trajo consigo la disminución de los turistas que constantemente visitan estas espectaculares regiones.
El caudal de agua normal que transporta el río se vio reducido a menos de la mitad, pasando de los 1.2 millones de litros por segundo promedio a menos de 600 mil litros por segundo. Con esto, muchos de los inmensos paredones de roca habían quedado al descubierto, e incluso había zonas en las que se podía ver la basura acumulada en el fondo de las cascadas.
